jueves, 25 de noviembre de 2010

A San Benito

Este hermoso poema fue escrito por el artista Sotero Pino en honor a nuestro Santo Negro

A SAN BENITO


Repican los tambores por las calles de Cabimas anunciando con honores que comienzan las fiestas del santo negro más alegres de Venezuela. En esta tradición, los feligreses con fe y adoración vienen hacia él a pagar promesas por los milagros recibidos por medio de este santo, gracias a su devoción.

Ambrosio y La Rosa se disputan al negro para ser los primeros en llevárselo el veintisiete de diciembre y también el seis de enero. Por ser de Ambrosio mi santo negro y los de La Rosa devotos primero, vamos a la Catedral a ver a quien le toca bailarlo primero.

A  San Benito no le gusta el parrandón, pero sus devotos lo bañan de ron. Cuenta la leyenda que un esclavo borrachón quería dejar la bebezón y ofreció bañar en licor al santo negro por su favor. Éste le quitó la bebezón, y así es la tradiciòn, bañar al santo negro en puro ron.

El veintisiete de diciembre a las ocho en punto de la mañana el Obispo da la misa anunciando el comienzo de la gran pachanga. De Palermo es el santo mio, consuelo de mi aflicción, librarme siempre patrón de toda tribulación.

Su muerte en Pascua y Florido, San Benito, santo negro  y parrandero, confundido entre el fervoroso pueblo que se le agolpa en las calles a bailarlo es ciertamente apasionante. Todo es alegría desbordante, ya que San Benito lo que quiere que lo bailen las mujeres, por eso es mi santo negro y parrandero.

En Cabimas hay un auténtico fiestón del santo negro y tiene fama de milagroso, pero también de “cobrón”. Si usted ha recibido un milagro o un favor páguele al santo negro por haberle concedido algún milagro o favor.


Sotero Pino Roque
Poeta
Fecha de creación: 27 de Diciembre de 2009.

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