martes, 8 de mayo de 2012

Hablemos del Petròleo y Cabimas - Parte II


La Rosa 1925
Fotografia de Lago

Era el 13 de enero de 1923 los petroleros extranjeros  cuadraban sus fichas para obtener concesiones la VOC pico adelante, luego se organizò Lago Petroleum Company y el 12 de abril de 1923 sus directores adquirieron 116 parcelas de10125 hectàreas cada una, de parte de ciudadanos venezolanos que habìan obtenido  las concesiones del presidente Gòmez,  abarcaba  todo el lecho del lago de Maracaibo, menos la faja de un kilometro.


Logotipo de la Empresa

Barcos Pioneros que llegaban
a Cabimas
El Gerente de Lago era Arthur A. Holland, un ingeniero canadiense, compra las concesiones de la British Equatoril.  Lago previamente se habìa encargado de sus operaciones de perforaciòn.  Holland construyò la refinerìa en un sitio cercano a Cabimas y La Rosa,  llamado La Salina.  Planeaba vender productos refinados en el mercado venezolano para conseguir dinero y perforar màs pozos, aun cuando la compañia matriz de Lago, la Pan American & Petroleum Transport, era una firma sòlida,  Holland tuvo que levantar la Lago con sus propias manos. La Lago comienza a intensificar la perforaciòn de pozos a cargo  del ingeniero Nicholas Ord Watson, un pelirrojo alto y flaco con un rostro delgado iluminado por un par de ojos intensamente azules.  La Rosa era una aglomeraciòn de habitaciones con techos de paja para alquilar a los pioneros de la industria petrolera.  Era tal el hacinamiento en La Rosa que las camas nuca se enfriaban;  un perforador se iba y dejaba su cama a otro que venìa.  La VOC pasa a ser de la Shell.  Un dolar americano vaìa 5 bolivares.

Las empresas establecieron sus oficinas administrativas en Maracaibo, pero el furor petrolero empezò a desaparecer  cuando las compañias estabilizaron sus operaciones.  Los empleados de Lago se convirtieron en ciudadanos responsables y estables.  Eran reconocidos en cualquier parte ya que usaban blancos trajes de dril, almidonados como cartòn, una especie de uniforme en su negocio..  Sus vidas se basaron en lo que les gustaba y absorbìan de Venezuela y los patrones que habìan traìdo con ellos desde otros paises.

Iglesia Colonial de Cabimas
(unica calle principal)

El viaje en lancha de Maracaibo a Cabimas, en direcciòn sureste a travès del lago, era corto, pero el pueblo estaba a siglos de distancia.  Las costas del lago eran pantanos de manglares,  tierra adentro, los pantanos daban paso a densas selvas y ocasionales àreas de hierba en las faldas de las montañas que rodeaban la cuenca de Maracaibo.  Maracaibo era la ùnica ciudad de cierta importancia en la zona del lago.  Cabimas era una aldea de unos miles de almas que se mantenìan pescando y cultivando el pobre suelo.  La myorìa de las viviendas de Cabimas eran chozas, cabañas hechas de latas aplanadas llamaas rnchos.  La Cabimas de principio de los años veinte no era comparable con el Maracaibo del siglo XVIII.  La pequeña zona de La Rosa era mucho màs primitiva.  Cabimas se volviò un manicomio.

La Venezuelan Gulf




La Venezuela Gulf llega a Cabimas y recibe concesiones por el àrea de Ambrosio.  Cabimas se convierte en una encrucijada de todo el mundo chinos, americanos, italianos, jamaiquinos, trinitarios y mujeres  llegan a Cabimas buscando una mejor calidad de vida o hacer dinero para luego regresar de donde vinieron. Internamente sucede lo mismo llegan corianos, andinos y orientales.  Cabimas es un chiquero y bullicio de gente, gatos, tugurios, bares, chinchorros colgados, peleas, berrinches, bailes, tradiciones de los que llegaron, toda una locura.  Las empresas petroleras comienzan a construir habitaciones para sus empleados extranjeros.La VOC, La Lago y La Gulf construyeron vivienda antes de auge petrolero eran de latas de zinc, en el Amparo, Barrio Obrero. La Salina y la Rosa.  La Lago construyò Campo Amarillo antes de construir la Refinerìa La Salina.  Los alrededores eran basureros y lodazal, ademàs un campo de golf en Ambrosio con el nombre de El Golfito Lago Club. Los hombres de Lago vivian en seis casas, eran de dos pisos, en cada habitaciòn se alojaban cuatro hombres y los baños eran comunitarios, separados de las casas, algunas  viviendas para los casados.  Estos campamentos al principio eran solo para los perforadores y tècnicos extranjeros, los venezolanos que atestaban la zona y realizaban el grueso del trabajo, tenìan que encontrar alojamiento en Cabimas, La osa y  otras pequeñas aldeas de las cercanìas.  Por otra parte Cabimas y La Rosa era el ùnico sitio de diversiòn para los petroleros en busca de placer.  Tal como en Maracaibo.  La noche del sàbado, despuès del dìa de pago, la calle principal de Cabimas se llenaba de punta a punta con los trabajadores petroleros venezolanos, todos con prisa por gastar su dinero.  Entre ellos se encontraban los petroleros, ansiosos de sentarse en las mesas de juego y en la barra de los bares. El domingo, para muchos de ellos, significaba visitar a Cappy Ring, un usurero sueco que prestaba miles de `dòlares a los trabajadores para cubrir sus constantes pèrdidas en el juego y se enriquecìa con los intereses
Señor Capy Ring


Sotero Pino Roque
El Cronista Digital del Siglo

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